The E.I.A.L. site has moved to a new address: http://www7.tau.ac.il/ojs/index.php/eial

Inicio / Home arrow 1992 - 1993 arrow Volumen 3:2 arrow Uruguay entre la Depresión y la Guerra, 1929-1945
Uruguay entre la Depresión y la Guerra, 1929-1945 Imprimir E-Mail
JUAN ODDONE:Fundación de Cultura Universitaria, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1990.


Procesos de fundamento desarrollados en Uruguay en el período de la crisis de los años 30 y la Segunda Guerra Mundial, y su vertebración con los acaecidos a nivel internacional, configuran la trama de temas, dilemas y valoraciones que el autor plantea en esta obra. La focalización del estudio en este país, que se sobrepuso al régimen autoritario y a la quiebra de estructuras derivada de la Depresión, y que se destacó por las posiciones políticas y conceptuales democráticas que asumió durante la conflagración mundial, subraya el interés que despierta el presente análisis. Las coordenadas que lo sustentan son: el desarrollo económico del Uruguay, la actuación de sus gobiernos y partidos en materia económica y política, la influencia ejercida por los Estados hegemónicos en dichas áreas, y la ingerencia que sobre la estabilidad o el disloque del régimen institucional del país tuvieron los altos y bajos de su economía.

La exportación agropecuaria y la inversión de capitales extranjeros constituyeron factores sustanciales de la economía del Uruguay, alterándose por ello el progreso producido en el país en los años previos a la Depresión, al entrar su actividad en receso cuando las condiciones de sus compradores e inversores principales deterioraron. No era dable, afirma Oddone, asegurar una linea sostenida de desarrollo en base a la exportación de materias primas, porque el sistema dependía de las variantes de un mercado internacional imprevisible.

Las relaciones económicas establecidas por Uruguay con Gran Bretaña eran preferenciales desde los primeros decenios del siglo pasado, y también en los años 30; las que mantenía con Estados Unidos, en alza desde la Primera Guerra Mundial, alcanzaron por aquellos años montos de significación. El autor realiza un minucioso examen al respecto, del cual anotaremos ciertos aspectos relevantes en el contexto de las proyecciones que en el país tuvieron dichas vinculaciones.

Gran Bretaña y Estados Unidos fueron compradores importantes de productos agropecuarios e invirtieron en servicios públicos, frigoríficos y bancos. Gran Bretaña invirtió, además, en tierras y Estados Unidos en grandes empresas industriales. Ambos países suministraron empréstitos gubernamentales. Los conductores de la política económica del Uruguay auspiciaron estas actividades, por considerarlas factores de dinamización, en tanto los recursos del mercado local deterioraron como consecuencia de la retracción de compras y la imposición de barreras proteccionistas que Gran Bretaña y Estados Unidos adoptaron durante los años de crisis. La baja afectó principalmente a las ramas agropecuarias - a hacendados como a trabajadores del campo - y al comercio mayorista importador, mientras que las medidas de protección a la industria aplicadas por el gobierno no lograron obviar la desocupación y las huelgas masivas. El decrecimiento del poder adquisitivo de los sectores asalariados y de clase media causó estancamiento y quiebras en el comercio minorista. En circunstancias tales de fractura económica y social, se produjeron también cambios sustanciales en la vida institucional del país. El Poder Ejecutivo estaba constituido en esa época por un colegiado, el Consejo Nacional de Administración, con representantes de los dos grandes partidos: el Colorado, liberal (aunque incluía también sectores de derecha), y el Blanco, nacionalista y conservador. Las disensiones partidarias, así como las dificultades que enfrentaba el país, expusieron al Consejo a críticas de inoperancia. En marzo de 1933 asumió la presidencia, por vía electoral, el Dr. Gabriel Terra, candidato del partido Colorado, con el apoyo de la fracción batllista (adeptos de José Batlle, líder de arraigo) del partido, detentora de influencia decisiva en sus filas y en la gestión gubernamental previa. Dos años después, el 31 de marzo de 1933, Terra daba un golpe de Estado e imponía nuevas formas de gobierno: la dictadura. El Presidente decretó la disolución del Consejo y el cierre de las Cámaras, a la vez que fueron suspendidas libertades individuales y proscriptas las actividades de la oposición, en especial las de los sindicatos obreros alineados con el comunismo. Una nueva Constitución, aprobada en 1934, suplantó la Constitución de cuño liberal de 1919.

El estudio correlaciona los efectos de las condiciones económicas de la crisis con la desestabilización institucional, abordando la actitud de los partidos políticos uruguayos respecto de la dictadura, a la vez que examina los criterios defendidos por la opinión pública democrática contraria a dichos cambios, e igualmente aquéllos sostenidos por los sectores políticos y económicos que apoyaban al gobierno. Asimismo anota coincidencias habidas entre medidas que el régimen de Terra puso en práctica y su ajuste con el fascismo. Por último, concluye que "en términos comparativos, las consecuencias de la Depresión fueron en el Uruguay menos duraderas y devastadoras que en otros países de América Latina" (Cap. 2, p. S0).

Después de analizar posiciones de nacionalismo económico y de centralización . estatal promovidas por el régimen battlista (liberales, como antes indicamos), Oddone sostiene que "en lo esencial, las actuaciones de Terra no rectifican la orientación dirigista del Consejo de Administración", por él depuesto (Cap. 3, p. 56). Al examinar la política de comercio exterior del gobierno de Terra, señala que, en búsqueda de revitalización, diversificó él mismo el mercado de intercambio comercial: lo mantuvo con Gran Bretaña, lo amplió en gran medida con Estados Unidos (con la firma de un acuerdo en 1934) y lo encaminó con el Tercer Reich (acuerdo convenido en 1933), empleando el sistema de trueque y compensaciones de pago manejado por Alemania, que cubrió montos de importancia. Con respecto a lo último, dice el autor que "las circunstancias que en el caso uruguayo presiden la penetración/ comercial/ alemana, la vuelven poco menos que ineludible" (Cap. 3, pp. 70-71). En cuanto al fascismo, que gozaba de simpatías en los círculos gobernantes, no le atribuye el autor peso decisivo en los mismos, aun señalando la existencia de lazos ideológicos comunes, el aumento en las campañas antisemitas que el gobierno tolerara, las disposiciones discriminatorias de inmigración que decretara y su oposición radical al comunismo, y sin omitir el enfrentamiento a dichas posiciones oficiales instrumentado por instituciones anti-fascistas que activaron en diversos sectores e influyeron en la opinión pública del país.

Así, pues, la erosión de las normas democráticas durante el régimen dictatorial, la promoción de la imagen del régimen nazi asociada al intercambio comercial y la oposición anti-fascista son evaluadas en la obra según un enfoque que deslinda las fuerzas económicas y políticas actuantes en el Uruguay durante la crisis. Oddone encara la dinámica de ambos campos y llega a conclusiones no comprometidas con alineamientos de acuerdo a regímenes de gobierno.

El país puso fin al régimen dictatorial por vías del sufragio (muy a la uruguaya, diríamos): el Presidente, Gral. Alfredo Baldomir (Colorado, candidato de Terra), electo en noviembre de 1938, y su gobierno, encauzaron la transición hacia la democratización. La conflagración mundial y el apoyo que la mayoría partidaria y de opinión pública brindó a la apertura se conjugaron en el proceso. La política de este gobierno y del que le sucedió, presidido por el Dr. Juan José Amézaga, fue pro-aliada, estrechamente identificada con el panamericanismo de guerra, y reintegró las libertades públicas, adoptando medidas de nivelación entre los sectores económico-sociales de la población. La Constitución aprobada en 1943 bajo la presidencia de Amézaga, que suplantó la de 1934, consolidó el régimen institucional democrático.

El proceso fue conflictivo. La oposición, encabezada por el ala del Partido Nacionalista, cuyo dirigente principal era el Dr. Luis Alberto de Herrera, enfrentó durante todo el período de la guerra a ambos gobiernos y a los partidos que los apoyaban, imprimiendo a sus críticas un carácter tenaz y sostenido. El Partido Herrerista (Blancos) abogaba por una política de neutralidad en el conflicto mundial y se opuso a la intervención del Uruguay en el alineamiento de defensa continental, aduciendo que Estados Unidos ejercía ingerencias políticas y económicas en el país por medio del sistema panamericano. En el contexto de la lucha que se desarrollaba, estas posiciones fueron juzgadas como pro-nazis por quienes sostenían que las agresiones del Eje y su peligrosidad exigían la mancomunidad de acción en su contra. También en materia de política económica se produjeron disensiones serias entre el gobierno y la oposición: el herrerismo era libre-empresista y, junto al sector agropecuario, alegó razones de critica a la protección de la industria adoptada.

Estos desarrollos y sus proyecciones políticas e ideológicas son planteados en la historiografía del Uruguay referida a dicha época [1] . Al estudiar Oddone la problemática de los mismos y sus tensiones intrínsecas, perfila carices que el investigador debe tener en cuenta.

Así, respecto de la neutralidad, anota el autor diferencias de carácter con la posición neutralista argentina, que ayudan a entender la entidad que la misma tuvo en Uruguay: "la neutralidad uruguaya - dice - traslucía un oficioso alineamiento junto a las democracias liberales, postura mayoritaria no sólo en las esferas de gobierno sino que también expresaba un extendido sentimiento entre la población" (Cap. 9, p. 203); en Argentina, por el contrario, "encubría las simpatías progermánicas fascistizantes que alentaban en el gobierno y en filas del ejército sobre todo" (Cap. 9, p. 202). Considera (Cap. 9, pp. 207-208) que las proporciones de la infiltración nazi y de la "quinta columna" en el Uruguay fueron más limitadas que las que los medios políticos y la opinión general de la época les atribuyeron y señala que "las propias brutalidades del nazismo y sus métodos de exterminio ... contribuyeron a exacerbar e irracionalizar los sentimientos hostiles al Eje" (Cap. 9, p. 208). Las fuentes históricas testimonian emprendimientos de gravedad [2] y asimismo sugieren que las medidas tomadas por el gobierno y la legislatura del país - aquéllas que Oddone menciona y otras adoptadas durante la guerra -, junto a la actitud de alerta de la población y la propia marcha del conflicto debilitaron efectivamente, desde 1942, las posibilidades de dicha infiltración.

El examen que la obra dedica a la economía de guerra en Uruguay indica las vías por las cuales su relacionamiento con Estados Unidos fue suplantando la tradicional prioridad británica en el mercado local, configurando el fin de un ciclo de influencias hegemónicas e inaugurando uno nuevo: Oddone confiere gravitación decisiva a la asociación económica del Uruguay con Estados Unidos en el encauzamiento de su política exterior en general y la que propulsó en los organismos del sistema panamericano en particular. Aun tomando en consideración que los acuerdos firmados por Uruguay con Estados Unidos abarcaron áreas vitales para su economía - el autor indica facilidades para la exportación, empréstitos y asistencia técnica - y que dicha situación podría encararse como una de "dependencia sin opciones", se plantea una pregunta que tiene tanta vigencia hoy como en la época misma: qué peso tuvieron las convicciones políticas en dicho alineamiento político-económico, dado que el elemento conceptual fue normativo en las actitudes que Uruguay asumió durante la guerra.

Por último, falta mencionar que un anexo de fuentes documentales incluido en el trabajo aclara y amplia temas abordados en el mismo.

Se trata, pues, de un examen sólidamente estructurado, que estimula la dilucidación de dilemas y la continuación de la investigación histórica de temas que, como los económicos, siguen teniendo una significación especial en el desarrollo del Uruguay. Su aporte es valioso, también, para el estudio comparativo de procesos acaecidos en América Latina durante el período de referencia.

Rosa Perla Raicher Universidad Hebrea de Jerusalén

NOTAS

    Véase, para el tema de ingerencia extranjera alegada por el herrerismo en contra de la colaboración del gobierno uruguayo con Estados Unidos, Reyes Abadie, Washington, Historia del Partido Nacional, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1989, "Herrera, el anti-imperialismo y la `tercera posición'," pp. 229-233. Respecto de la posición de los distintos partidos políticos en materia de política exterior y neutralidad, Frega, Ana, Maronna, Mónica y Trochon, Yvette, Baldomir y la Restauración Democrática (1938-1946), Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1987, Cap. 2, pp. 25-41. Para el examen del pensamiento político de Herrera, Gros Espiell, Héctor, "Herrera, realismo, principismo y ficción en política exterior", ap. en Hoy es Historia, N° 1, diciembre 1983 - enero 1984, Montevideo, pp. 5-20. Referente a problemas enfrentados por los sectores agropecuario e industrial, y enfoques de política económica, Jacob, Raúl, Breve historia de la industria en Uruguay, Fundación de Cultura Universitaria, Montevideo, 1981, Cap. 4, pp. 108-109 y Cap. 5, pp. 121-122 y 124-128.
    Mencionemos sólo las siguientes: "Memorandum on Nazi Fifth Column in Uruguay". Secret. 20th May 1940, Public Record Office FO 371/24194. El archivo es del Foreign Office, Londres; el informe fue enviado por la Legación de Gran Bretaña en Uruguay. Incluye una detallada descripción de la organización nazi en el país. "El Plan Furhmann" - Dictamen firmado por el Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Pedro Sicco, Montevideo, Junio 15 de 1940. Trata del complot planeado por una célula nazi alemana a fin de someter al Uruguay al Tercer Reich. "Vista Fiscal", del Dr. Luis Alberto Bauzá, sobre el proceso realizado a los implicados en dicho complot (que fueron hallados culpables) y explicación de cómo funcionaba la organización nazi en el país, publ. en Sanguinetti, Julio Marta, La Nación, el nacionalismo y otros ismos, Editorial Lapid, Montevideo, 1977, pp. 133-242.

 
< Anterior   Siguiente >