Inicio / Home arrow 2004 - 2005 arrow Volumen 16: 2 arrow The Emergence of Multiparty Competition in Mexican Politics
The Emergence of Multiparty Competition in Mexican Politics Imprimir E-Mail
PATRICIA HUESCA-DORANTES Ashgate, England 2003.

Cuando uno ve un libro que pretende aplicar una metodología innovadora en la Ciencia Política, es inevitable preguntarse que es lo que quiere demostrar y en este caso, con el uso de modelaje matemático, uno pretendería encontrar un enfoque que facilite analizar a la política mexicana desde un nuevo punto de vista, sin embargo, la profusión de cuadros solamente ratifican lo que uno encuentra en muchos otros autores y sin embargo, al final uno encuentra verdades de perogrullo, como: "El aumento en el apoyo a un partido está directamente relacionado al decremento al apoyo a otro partido".

El libro de Huesca-Dorantes carece de una lectura detallada de la política mexicana, derivada tal vez de que solamente se hace referencia a cuatro trabajos sobre México y uno se refiere a cifras y estadística. Es correcto medir las elecciones en México desde 1964, pero la autora pierde de vista que en esos años había un desarrollo precario de los partidos político (el PAN crece desde 1982), y el Partido Comunista, antecedente del PRD actuaba en la clandestinidad para también surgir como opción politica en los 80. El corte que hace la autora de 1964 a 2000 puede ser útil para efectos comparativos, pero poco fiable porque mide dos realidades sustancialmente distintas. En 1964 había un sistema de partido hegemónico prácticamente único y en el 2000 se trataba de un sistema multipartidista donde el PRI había perdido el poder y ya había dejado de gobernar las capitales más importantes de los estados, incluida la capital del país desde los 90. Otras circunstancias que el modelo excluye es que en 1964 el país era mayoritariamente rural y en el 2000 era urbano, lo que hipotéticamente podría plantear formas distintas de socialización política.

El problema de agrupar a la oposición no panista como "otros" lleva a menospreciar los profundos cambios legales y políticos, por ejemplo, la inclusión de legisladores (diputados y senadores) plurinominales o por elección proporcional, que explica en gran medida la construcción de cuadros partidistas profesionales que refuerzan a los partidos políticos y los conflictos en los partidos llevan a la creación de nuevos partidos políticos. Por otro lado, este análisis se enfrenta a la noción de que las elecciones para legisladores y presidenciales son diferentes, pero no nos aporta ningún elemento para poder considerar si el postulado es correcto o no. Hay preguntas esenciales que la autora no considera, como por ejemplo, el hecho que se den alternancias que han llevado del PRI al PAN y de regreso al PRI en Chihuahua y Nuevo León. Por supuesto que al haber medido al PRD en la categoría de otros queda la duda de cuál peso tiene en el análisis; el tema es central porque este partido gobierna a la capital del país ya en dos elecciones seguidas y aunque los partidos pequeños (que Luis Javier Garrido denomina como Bonsái) tienen una influencia marginal, no se les puede ignorar, en especial porque ya van varias elecciones en que los partidos se presentan en coalición para explotar las siglas de los partidos menores (es el caso del PRI y el Partido Verde Ecologista de Mexico - PVEM). Es así como sus conclusiones parecen sacadas de la manga porque no hay evidencia a lo largo del estudio que las sustente, a saber: que hay una activación política muy evidente del PRD de los trabajadores pobres, y que el poder regional del PRI en Yucatán deriva del liderazgo carismático (Yucatán esta en manos del PAN). Asimismo sostiene que la emergencia de una política partidista competitiva depende de una competencia exitosa en contra de la autocracia priista por parte de las clases medias y empresariales y de los pobres hispanohablantes complementada por fuertes poderes regionales de cárdenas y Vicente Fox.

Tal vez la autora no se dio cuenta que la población indígena "solamente" asciende al 10% de la población y que hispanohablante en un país como México es una categoría que explica muy poco o nada. Este es un caso clásico de transferencia de categorías utilizadas para explicar una realidad a otra, porque en Estados Unidos podrá ser útil pero en México definitivamente dice muy poco. La autora analizó un periodo muy dinámico e interesante en la historia política de México; desafortunadamente, se perdió en las formulas matemáticas y perdió la oportunidad de demostrar los cambios significativos en el mismo.

Samuel Schmidt Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
 
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